Mitos y Leyendas
*por el Lic. Juan Domingo Matamala
   

PRIMEROS ATISBOS DEL PERIODISMO REGIONAL

El periodismo en El Bolsón es contemporáneo al nacimiento de la población.
Quizá los primeros improvisados periodistas hayan sido los maestros, que, a partir de 1905 ya se afincaron en la región y trazaron un perfil de la vida social, política y anecdótica de la localidad.
Sin embargo, el primer registro escrito de la realidad local fue relatada por el Capitán Español Juan Fernández, quien en el año 1620 pasó por la región en busca de la Ciudad de Los Césares. Él dejó un diario de viaje en el que describe características geográficas, toponimias regionales - como Lago Puelo - al que menciona en el texto y la ausencia de población.
Los periodistas iniciales fueron - en realidad- cronistas del diario acontecer.
Para bucear en el pasado del perfil de El Bolsón es necesario recurrir a las impresiones que dejó el maestro Don Pedro Pascual Ponce, Director de la Escuela 16 de Las Golondrinas, Provincia del Chubut. En su libro de apuntes de la Escuela menciona entre otros datos: densidad poblacional, enfermedades más comunes, constitución de la sociedad y hechos políticos que signaron el momento histórico.
Aunque la información de fuentes veraces y la posterior narración de hechos ocurridos sean sólo una parte o arista del periodismo, los menciono como puntos sobresalientes.
El Capitán Juan Fernández, quien partió desde Chile en busca de la mitológica Ciudad de Los Césares describió la escenografía en la que habrían de desarrollarse los futuros acontecimientos de la Comarca Andina.
En la parte medular del texto sostiene:...”hicimos una entrada por la boca del Purahilla y yendo hacia el Sur dimos con otro lago llamado PUELO. Navegando por él unas doce leguas, luego fuimos a pie abriendo grandes montañas para pasar por la falda de la cordillera y, en algunos pasos, tuvimos necesidad de hacer escaleras para pasar. Al fin llegamos a la cima de la cordillera y dimos con un llano donde caminamos cosa de veinte leguas. Luego dimos la vuelta nuevamente al Sur y ahí dimos con dos indios. Uno era Puelche y el otro de tierra adentro. Tenían las narices perforadas como los Indios del Perú. Este nos dijo que, por la parte Sur, hacia el Estrecho- señalando el mar- habían visto un navío que había invernado arrimado a una isla y que los indios de aquella isla peleaban con los de tierra firme.”
El texto de tan antigua data proporciona información acerca del primer hombre blanco que pisó la región y de la existencia de aborígenes. Si bien la noticia no puede ser catalogada como estrictamente periodística merece credibilidad por la perfección con que sitúa geográficamente la zona e informa de una Ciudad mágica o fantástica que era buscada desde el año 1492.
Incluimos la apreciación “tenían las narices perforadas como los indios del Perú” ya que es coincidente con una carta de Cristóbal Colón a los Reyes Españoles en la que trata de convencerlos de la existencia de oro en América. Aquellas perforaciones que menciona Fernández no pudieron haber tenido otro motivo que albergar trozos del precioso metal para exhibirlo como muestras de su condición.
Este relato al que incluimos como una primera aproximación al registro periodístico regional no tiene otro objeto que el muestreo de crónicas de hechos que pueden haber acontecido en tan remotos tiempos.

Cuando se menciona como antecedente informativo a los maestros destacando a Pedro Pascual Ponce se lo incluye porque las crónicas enviadas a sus Supervisores Nacionales no se diferencian de las que un periodista realiza respecto a un Jefe de Redacción. En las comunicaciones periódicas que eleva en su carácter de Director de la Escuela 16 de Las Golondrinas, Ponce desliza conceptos y análisis de la realidad que constituyen un verdadero despacho del acontecer cotidiano del entorno humano en el que vive.
Como muestra de esta afirmación transcribimos un detalle que con fecha 8 de junio de 1906, eleva a la Inspección Seccional de Rawson a cargo de Marcelino Martínez. Ponce sostiene que: “con el decidido concurso de los vecinos pudo habilitarse la casa que se construía para el día 25 de Marzo, teniendo lugar con este motivo una pequeña fiesta que resultó bastante animada y a la que asistieron además de las autoridades del Dpto., los padres de familia en su gran mayoría. El 26 daba principio a las clases con una asistencia regular de 20 niños de 40 inscriptos. Posteriormente el número de asistentes se elevó a 23.”
Tiempo después, una vez conocido más en profundidad el espacio geopolítico - social en donde desempañaba su labor, las opiniones del maestro - redactor ahondan en otros conceptos, como el consignado con fecha 8 de Junio de 1910, evidentemente sensibilizado por el Centenario Patrio. En su crónica de fin de curso expresa: “Conviene que el portero viva en la Escuela, pues dada su ubicación aislada de la población, ha de servir para cuidarla y para compañero del maestro.”
“La falta de garantías para la vida acarrean para el maestro necesariamente una vida de sobresaltos y de angustias. El Boquete de El Bolsón por sus condiciones naturales y su ninguna vigilancia por parte del gobierno constituye de por sí, segura válvula de escape del bandidaje que converge de todos los puntos del Territorio buscando seguro refugio, sinó en la misma cordillera, en la Nación vecina. A esto hay que agregar la corriente de forajidos que huye de ahí. Ahora, con la acertada disposición del Señor Ministro del Interior que ordena destacar en ésta dos agentes con carácter permanente a raíz del asalto que un desconocido llevó en la Escuela (felizmente sin mayores consecuencias debido a la resuelta actitud del suscripto) modificarán saludablemente las condiciones en que aquí se vive. Esto nos servirá en más de una ocasión para ahorrarnos la humillación impuesta por las altiveces y groseras amenazas del “chilote” (subrayado en el original), rey y señor de estas tierras.”.-
Estas y otras consideraciones e informaciones elevadas a las autoridades argentinas de educación están impregnadas de un caudal informativo que echa luz sobre el cotidiano devenir en esta remota tierra patagónica a principios de siglo.
Entendiendo que la información contenida no sólo goza de credibilidad sino que además es coincidente con testimonios recogidos respecto al perfil de la Comarca de esos años, hacen valorable los escritos de este maestro devenido en relator del acontecer regional. Cabe acotar que su enfoque alcanza a la ecología, lo social, lo político y trazan un seguro perfil del aspecto educativo de la época en la que se estudiaba ocho horas diarias de lunes a sábado, con trabajos de huerta, jardín, regeneración del bosque con especies nativas y construcción del mobiliario escolar. -
Incluimos copia de algunos conceptos escritos por Pedro Pascual Ponce respecto a la realidad que le tocó vivir en esos años.